El ojo de Byron en la cáscara de banana
en el fondo de la bolsa plástica
dentro del basurero rojo
en la cocina
y no hay ojo
ni nada
mi ojo trompe la tête
y ve autónomo
otro ojo (uno célebre)
que ahora retratado con turbante
duerme en un libro de tapas celestes
en mi biblioteca.
En las espirales de la memoria
el tiempo pliega
ilusorias visiones de ojos célebres
en el fondo de una bolsa de plástico
que recubre el interior
del basurero rojo.
Y vos no vas a venir más
a esta cocina donde tomábamos té
donde me agarrabas las manos
donde me comías lentamente.
¡Y afuera, afuera es otra cosa!